Santos se llevó el clásico paulista de la jornada 25 con una victoria por la mínima en la Neo Química Arena. El gol llegó al minuto 32: un tiro libre de Neymar se estrelló en el travesaño y Christian Oliva apareció en el rebote para firmar el 0-1 definitivo.
El triunfo tiene un valor doble para el conjunto de la Vila Belmiro: tres puntos en cancha ajena ante un rival directo de la parte media y un respiro real en su pelea por alejarse de la zona baja de la tabla.
Un clásico que se definió por detalles
Corinthians dominó tramos largos del partido pero no encontró claridad en el último cuarto de cancha. Santos, ordenado atrás y eficaz en la única que tuvo, confirmó que en los clásicos el marcador no siempre premia la posesión.