La crisis de Costa Rica tuvo consecuencias inmediatas. Después de perder sus dos primeros partidos de la Liga de Naciones de la Concacaf —3-4 con Curazao y 2-0 con Haití—, la federación destituyó al argentino Fernando Batista, extécnico de la Vinotinto, y nombró como interino a Bryan Ruiz, excapitán de la selección en tres Mundiales, que convocó de nuevo a Keylor Navas y a Celso Borges.
El estreno de Ruiz fue una victoria clara: 0-3 a Nicaragua en el estadio Nacional de Managua, con los goles en el segundo tiempo y un tercero en el tiempo añadido.
Una victoria que no alcanza
El triunfo llegó tarde. Con Curazao y Haití en nueve puntos tras la tercera jornada, Costa Rica, que suma tres, ya no puede terminar entre los dos primeros del grupo A y queda fuera de la pelea por los cuartos de final, igual que Nicaragua. La Sele cierra la fase de grupos el domingo en casa ante Haití.